5 de agosto de 2008 por Caterina Bennàssar
Tiene 32 años y pesa 38 kilos. Necesita ayuda para todo menos para comunicarse. Depende de los demás para desarrollar su propio proyecto de vida, que lo tiene y muy ambicioso. Paco nació con parálisis cerebral. En septiembre presenta su tesina de Filosofía en la Universidad Carlos III, de Madrid. Para pasarla al ordenador está Chema, su «ap», su asistente personal. Pero es que Chema es mucho más. «Es una extensión mía; mis brazos y mis piernas», explica Francisco Guzmán, «Paco, vaya», nos dice mientras apura un trago de agua que Chema -José María Gámez-, le ofrece de la botella.
Paco y Chema ya son amigos. Se conocieron hace ocho meses, cuando el uno le fue adjudicado al otro dentro del Programa «Vida Independiente», de la Consejería de Familia y Asuntos Sociales de la Comunidad de Madrid, puesto en marcha en enero de 2007. Se trata de un proyecto sin coste para el usuario y pionero en su género para el tratamiento y ayuda de discapacitados físicos con un alto grado de dependencia . La idea madrileña ha recibido, incluso, las felicitaciones de la Comisión Europea.
El objetivo de «Vida Independiente», que ya cuenta con 62 usuarios discapacitados y 115 asistentes personales, es hacer realidad la autonomía de personas que, como Paco, tienen un elevado nivel de discapacidad física. Chema sólo tiene 22 años, es diplomado en Trabajo Social y, aunque su trabajo es remunerado,no puede ocultar que disfruta ayudando a sus semejantes.
Y ahí están los dos, mano a mano, en la redacción de la tesina de Paco sobre «Ontología de la persona: Diversidad, funcionalidad, dependencia y justicia». Filosofía pura. ¿Utopía? «Trato de exponer -asegura Paco- cómo sería una sociedad que no excluya ningún tipo de diversidad. Eso es posible porque todos somos dependientes. La ropa que llevas la han hecho otros, el pan que comes lo ha fabricado otro... La vida es así».
Paco -que hizo Físicas en la Universidad Complutense-, nunca pudo andar. «Ni siquiera gateaba. No podía mover la cabeza pero comprobaron que mis capacidades intelectuales estaban bien». Tan bien que este joven, de mirada despierta, no renuncia a una vida intensa, a desarrollar sus habilidades y su autonomía, a viajar o a salir de marcha. Chema, su «ap» del alma, también le ha acompañado en esto último. Vida independiente. Misión cumplida.
FUENTE: abc.es
» 1 comentario:
BIEN por la experiencia de Vida independiente en Madrid. Esto es exactamente lo que aspira a hacer este Club CEA desde hace pocos años. La idea es la misma: facilitar y promover un proyecto de vida activa a las personas que necesitan apoyo permanente para ser autónomas. El Club ha experimentado los asistentes personales con buenos resultados para sus beneficiarios, ahora toca empezar una nueva etapa de consolidación de esta figura tan esencial para las personas con discapacidad física. El Club CEA pone el énfasis en la obtención de un trabajo en el mercado ordinario, como factor imprescindible para acceder a la plena ciudadanía, de ahí la importancia de que cada vez sean más los empresarios que contribuyan con un puesto de trabajo para los aspirantes a un puesto y que así se integren en el Club como excelentes miembros colaboradores. Bienvenida sea la experiencia de Madrid, que se inscribe en la misma órbita de los proyectos del Club CEA y que no hace sino confirmar la buena dirección y el acierto de esta iniciativa mallorquina.